|

Alejandro Mendoza
Ingeniero Industrial.
Técnico superior de Prevención, Auditor de SGPRL a nivel
nacional.
Comunidad Valenciana
La
estrategia española de seguridad y salud en el trabajo
(2007-2011): una oportunidad para el ejercicio libre
La integración de la
prevención en las empresas es sin duda una asignatura
pendiente que necesita ser aprobada para rebajar los índices
de siniestralidad. Para
hacerlo, el mensaje a las empresas ha de actualizarse pues
prevenir los accidentes laborales requiere algo más que
contratar los servicios de un Servicio de Prevención
Ajeno, lo que alguien ha llamado la prevención tipo
“gestoría”: requiere generar una Cultura Preventiva.
En las empresas todos los trabajos van en cadena y lo que se
hace aguas arriba (decisiones, proyectos,contratación,
selección de personal, compras etc.) afecta
lo que se hace aguas abajo (fabricación, entregas, montaje
de andamios, trabajos directos etc.); por eso, trabajar
preventivamente es evitar “hechos indeseados” en los
trabajos que siguen. Los “hechos indeseados” son sobre todo
errores que están en el origen de repeticiones de trabajos,
problemas de calidad, agobios, estrés
innecesarios etc. y naturalmente, accidentes laborales.
Trabajar preventivamente es algo así como “trabajar para el
siguiente”, lo que puede tomarse como lema de cultura
preventiva en la empresa.
Implementar esta Cultura Preventiva en la empresa requiere
la acción directa del empresario, la de los cuadros de la
empresa y la de todos sus trabajadores; es un esfuerzo
continuado que vale la pena realizar pues evita los “hechos
indeseados” (y sus costes). Así pues aumenta la
productividad de la empresa y rebaja la
siniestralidad simultáneamente, dos razones que cuando son
adecuadamente transmitidas al empresario, le motivan
efectivamente para liderar el trabajo de llevarla a cabo.
Experimentalmente se ha comprobado que este mensaje no ha
llegado al empresario, antes al contrario ha llegado el de
la “legalitis” y el de la prevención de “gestoría”. También
se ha comprobado que ni esta Cultura Preventiva, ni ninguna
otra que se sepa, se ha integrado en las empresas, a pesar
de las actividades preventivas clásicas, bien llevadas en
muchos casos, como la EVR, Vigilancia de la Salud, EPI’s
etc.
Por ello parecería lógico que para transmitir el nuevo
mensaje haría falta un nuevo planteamiento que complemente
el actual (Mutuas, SPA etc.). Es el momento el momento para
la actuación de los “profesionales especializados” que
menciona el
documento de Estrategia Española de Seguridad y Salud en el
trabajo (2007 a 2011) de Octubre 2006.
Sirva este escrito de ánimo a la Asociación AEPSAL a
continuar y a incrementar sus trabajos de apoyo a la
apertura del mercado de la prevención a través de la
participación en el seguimiento de las actuaciones del
documento de estrategia española, así como las del:
“Improving quality and productivity at work: Community
strategy 2007-2012 on health and safety at work” de la Unión
europea de Febrero 2007, en el mismo sentido.
Volver al
principio 
|