La Fiscalía de Málaga
ha solicitado tres años de prisión para cada uno de
los tres acusados, como responsables de dos
empresas y de una obra, en el accidente laboral
ocurrido en marzo de 2001 en Torremolinos (Málaga)
en el que falleció un trabajador tras recibir una
descarga eléctrica.
Los trabajos se
realizaban en los suelos de un inmueble que la
empresa Construcciones Maesle estaba edificando en
la avenida Isabel Manoja de dicha localidad
malagueña. Los hechos sucedieron, según el escrito
provisional del fiscal al que tuvo acceso Europa
Press, cuando el trabajador estaba en uno de los
garajes del edificio y se disponía a conectar un
proyector halógeno "carente de protección".
El conductor
eléctrico que alimentaba el proyector,
proporcionado por la empresa Subética de
Pavimentos, era de 750 vatios de aislamiento en
lugar de los 1.000 reglamentarios. Asimismo, el
proyector estaba conectado a un cuadro auxiliar que
disponía de protecciones para sobrecargas "no
estando calibrado en intensidad de acuerdo con la
sección del conductor que lo alimentaba".
Así, se precisa
que todas las circunstancias vulneraban "las más
elementales normas de prevención de riesgos
laborales", según las conclusiones iniciales del
Ministerio Público, quien considera responsables
civiles directos a las aseguradoras y a las
empresas, tanto a la constructora como a la otra
encargada de los otros trabajos en los suelos,
denominada Subética de Pavimentos.
Para el fiscal,
los hechos constituyen los delitos de homicidio
imprudente y contra los derechos de los
trabajadores, y a parte de la pena de prisión
solicita una multa de 2.700 euros para cada uno.
Además, los acusados junto a las empresas deberán
indemnizar con 38.777 euros a una hija del
fallecido de una relación anterior y con 175.000
euros a la que era su mujer en ese momento y los
dos hijos.