El
organismo afirma que la promotora y las
subcontratistas no tomaron las medidas
de prevención adecuadas
La
Inspección de Trabajo ha pedido multas
que suman 1,14 millones de euros para la
empresa promotora y las subcontratistas
de la obra del barrio barcelonés de
Poblenou en la que el pasado mes julio
murieron cinco operarios, al entender
que incumplieron "las medidas necesarias
para garantizar la seguridad y salud de
los obreros a su servicio en todos los
aspectos relacionados con el trabajo".
El
siniestro, en el que murieron dos
obreros españoles y tres pakistaníes y
otro resultó herido de gravedad, se
produjo sobre las 15.30 horas del pasado
27 de julio, cuando un antiguo muro de
contención que no estaba apuntalado se
desplomó sobre la zanja de canalización
en la que estaban trabajando los
operarios para la construcción de una
galería de servicios, por donde debía
discurrir la instalación de las líneas
eléctricas y de agua, gas y
telecomunicaciones de todo el distrito
22@.
A
pesar de que la empresa encargada de
construir el complejo de oficinas era
Norbella (Habitat), sólo uno de los
operarios fallecidos trabajaba
directamente para ella. Los tres
pakistaníes eran empleados de Brendom
Construcción 2004, empresa subcontratada
por FSI Obras y Servicios, y el quinto
obrero, pertenecía a la plantilla de
Estructuras Gavà (del Grupo Galasa).
Según el informe de la Inspección de
Trabajo, al que ha tenido acceso Europa
Press, el muro que se derrumbó trabajaba
a compresión entre dos capas de tierra
y, al retirarse una de ellas con la
excavación, se perdió uno de los puntos
de compresión, "sin que éste fuera
sustituido por un elemento de entibación
o blindaje adecuado" que garantizase "la
estabilidad y solidez" de la pared
desplomada.
De
dicha conclusión se desprende "que el
empresario incumplió su obligación de
adoptar las medidas necesarias para
garantizar la seguridad y salud de los
trabajadores a su servicio en todos los
aspectos relacionados con el trabajo".
Además, para la Inspección de Trabajo,
"se constata que el empresario incumplió
la disposición de que, en los trabajos
en excavaciones, deberán tomarse las
medidas necesarias para prevenir los
riesgos de sepultamiento por
desprendimiento de tierras mediante
sistemas de entibación, blindaje, apeo,
taludes y otras medidas adecuadas".
El
informe también hace referencia al plan
de seguridad y salud de la obra
elaborado por la empresa Norbella, donde
"no se contempla la realización de una
galería de servicios ni se recoge la
forma de realizar la excavación, sino
que, en general, se hace referencia a
los riesgos y medidas preventivas en la
fase de movimiento de tierras".
INFRACCIONES "MUY GRAVES".
Por
todo ello, la Inspección de Trabajo ha
decidido extender acta de infracción
"muy grave" tanto a Norbella como al
resto de empresas por "no adoptar
cualesquiera de las medidas preventivas
aplicables a las condiciones de trabajo,
en ejecución de la normativa sobre
prevención de riesgos laborales, de las
que se derive un riesgo grave e
inminente para la seguridad de los
trabajadores".
En
este caso, el organismo propone una
multa de 300.506,06 euros para Norbella;
de 540.000 euros para Brendom
Construcción 2004, apreciando la
responsabilidad solidaria de Norbella y
FSI Obras y Servicios; de 90.000 euros
para FSI, con la responsabilidad
solidaria de Norbella; y de 180.000
euros para Estructuras Gavà, con la
responsabilidad solidaria de Norbella y
Cegari (también del Grupo Galasa).
En
lo que respecta a Norbella, la
Inspección de Trabajo considera que la
promotora de la obra también ha cometido
una infracción "por incumplir la
obligación de elaborar el plan de
seguridad y salud en el trabajo, con el
contenido establecido en la normativa de
prevención de riesgos laborales".
"En
particular --señala el informe-- por
carecer de un contenido real o adecuado
a los riesgos específicos para la
seguridad y salud de los trabajadores de
la obra o por no adaptarse a las
características particulares de las
actividades o los procedimientos
desarrollados o del entorno de los
puestos de trabajo". En este caso, el
organismo propone una sanción de
6.010,13 euros.
En
el caso de Brendom, la Inspección de
Trabajo confirma que dos de los tres
trabajadores pakistaníes que fallecieron
mientras trabajaban para la empresa
utilizaban una documentación que no se
correspondía con sus verdaderas
identidades.
Además, el organismo aprecia "otras
infracciones en materia de seguridad y
salud laboral, en concreto, no designar
a uno o varios trabajadores para
ocuparse de las actividades de
protección y prevención en la empresa o
no organizar o concertar un servicio de
prevención cuando ello sea preceptivo".
Según el informe, la empresa tampoco ha
llevado a cabo "una investigación en el
caso de producirse daños a la salud de
los trabajadores o de tener indicios de
que las medidas preventivas son
insuficientes" y no ha informado "a la
autoridad laboral, conforme a las
disposiciones vigentes, de los
accidentes de trabajo ocurridos y de las
enfermedades profesionales declaradas
cuando tengan la calificación de graves,
muy graves o mortales", por lo que se
enfrenta a una sanción de 13.522,80
euros.
La
Inspección de Trabajo aún propone otras
dos multas para Brendom Construcción
2004, de 12.046,79 y 300,52 euros, por
contratar a trabajadores extranjeros
"sin haber obtenido con carácter previo
la correspondiente autorización de
trabajo" y "por no solicitar la
afiliación inicial o el alta de los
trabajadores que ingresen a su
servicio", respectivamente.
SATISFACCIÓN DE CC.OO.
Tras
conocer las conclusiones del informe de
la Inspección de Trabajo, el letrado que
ejerce la acusación popular en
representación del sindicato CC.OO,
Alfred Bienzobas, se mostró satisfecho
por las sanciones propuestas por el
organismo y porque "se han ido
confirmando todas las tesis que nosotros
mantenemos desde el principio".
En
declaraciones a Europa Press, el abogado
explicó que, aunque las sanciones "no
compensan la pérdida de los obreros
fallecidos", suponen "un llamamiento
serio a la prevención por la que deben
abogar las empresas de la construcción".
Bienzobas señaló que "necesitamos un
gran cambio en este sector" y pidió "un
pacto nacional contra la precariedad y
la siniestralidad en el que se impliquen
la Administración y los empresarios para
cambiar las condiciones de trabajo en la
construcción".