El Ayuntamiento de Granada ha logrado reducir de forma considerable la incidencia de las bajas laborales entre su personal. La contratación de una mutualidad médica para trabajar con los funcionarios municipales ha conseguido, según el concejal de Personal, Juan Antonio Fuentes, reducir en algo más de un 30% el número de bajas con respecto al año anterior. «Se ha notado de forma clara desde que entró en funcionamiento el sistema de mutua, que fue hace cuatro meses», dice el concejal, que asegura que no se trata de no conceder bajas, ya que eso sólo puede hacerlo la Seguridad Social, sino agilizar los trámites médicos, «que con una mutua son más rápidos que en la Seguridad Social y se pierden menos tiempos entre pruebas, diagnósticos y seguimiento del trabajador enfermo o accidentado», dice Fuentes.
De hecho, el pasado año, de enero a abril, se produjeron una media de 145 bajas por enfermedad común cada mes, y en el mismo periodo de tiempo de este año la cifra ha sido de 85 bajas de media al mes. Todo ello sin contar los accidentes que generan baja laboral, que también se han reducido, de 42 el pasado año a 27 este año, una rebaja del 40%, que se debe sobre todo a la prevención de riesgos laborales y a que la agilidad en el tratamiento médico elimina tiempos en los diagnósticos.
Pero además de incrementar el control sobre el absentismo laboral generado por bajas médicas, el Ayuntamiento de Granada mantiene los sistemas más modernos para el control de los horarios de los funcionarios. Ha sido la primera administración granadina que ha implantado un sistema de fichar mediante la huella dactilar del trabajador, que hace casi imposible la picaresca, ya que no se puede fichar por un compañero. Sólo la huella de la personas en concreto registra su entrada o salida del trabajo.
Este sistema se ha instalado en las dependencias municipales de los Mondragones y en los principales centros administrativos. También registra los tiempos de trabajo con un programa que contabiliza si el trabajador tiene que cumplir con más tiempo que el que ha trabajado o incluso si el Ayuntamiento le debe tiempo al trabajador.
La flexibilidad de horarios permite a los funcionarios municipales, igual que a los de otras administraciones, una mayor conciliación de la vida laboral y familiar, ya que es posible salir o entrar en horarios diferentes para poder llevar a los niños al colegio. Después se recuperarán los tiempos invertidos fuera del puesto laboral de cada uno. Un sistema que cuenta con el visto bueno de los sindicatos