El Instituto
Nacional de
Seguridad e
Higiene en
el Trabajo (INSHT),
dependiente
del
Ministerio
de Trabajo e
Inmigración,
advirtió hoy
de que el
sector
agropecuario
es uno de
los "más
desprotegidos"
ante los
riesgos
laborales,
tras la
realización
de un
informe que
se
establecerá
como base
para el
diseño y
aplicación
de políticas
para el
control de
los riesgos
y la mejora
de las
condiciones
de trabajo
por parte de
los agentes
sociales y
autoridades
públicas.
En este
sentido, el
coordinador
de
Investigación
del
Instituto,
Javier
Pinilla,
aseguró que
se necesita
"mayor
formación"
por parte de
estos
trabajadores
autónomos
agropecuarios,
que a "veces
tienen
problemas de
acceso a los
sistemas de
información
tradicionales
en materia
de riesgos
laborales"
en un área
que cuenta
con 343.785
empleados a
nivel
nacional.
"El hecho
de ser
autónomos
provoca, en
algunos
casos, que
los
trabajadores
estén más
independientes
y menos
comunicados",
afirmó
Pinilla,
quien
aseguró que
este tema es
una de las
medidas que
las
Administración
"debe tomar
más en
serio".
Asimismo,
indicó que
ocho de cada
diez
trabajadores
considera
que está
expuesto a
accidentes,
"aunque
después
tengan datos
de
siniestralidad
más bajos
que otros
sectores",
al contar
con un
perfil de
riesgos muy
variados.
Según la
primera
'Encuesta
Nacional de
Condiciones
de Trabajo'
en el sector
agropecuario,
en los
últimos tres
años, un 9%
de los
encuestados
ha sufrido
un accidente
laboral,
siendo los
más
frecuentes
las caídas,
los daños
producidos
por animales
o los
sobreesfuerzos.
Al hilo
de esto, la
directora
del
departamento
de
Investigación
del
Instituto,
Marta
Zimmermann,
mencionó el
riesgo
psicosocial
de la
profesión,
"que pasa
inadvertido",
al trabajar
aislado y
ámbitos de
soledad,
"con quejas
propias del
sector
servicios,
más
relacionados
con el
estrés, con
problemáticas
relativas al
cansancio o
la falta de
sueño".
El
informe
señala
también que
una gran
mayoría de
los
encuestados
(82%) tiene
conciencia
del riesgo
que conlleva
su trabajo,
proveniente
de
instalaciones
y equipos de
trabajo
potencialmente
peligrosos o
manipulación
de productos
químicos. En
general, la
causa más
común, en un
63% de los
casos, es la
que se
refiere a
distracciones,
descuidos o
despistes.
Alejadas de
ellas, "pero
también con
importante
presencia",
se
encuentran
la
imprevisibilidad
de los
animales
(25,6%) o la
rapidez con
la que hay
que ejecutar
el trabajo
(17,6%).
Se trata
de la
primera vez
que se
realiza un
estudio de
estas
características,
desarrollado
entre 2007 y
2008, y que
detalla los
riesgos
laborales de
los
trabajadores
autónomos en
este sector,
que suelen
tener edad
media
superior a
la de los
trabajadores
agrícolas
asalariados.
Las
diferencias
registradas
no responden
tanto a
diferencias
geográficas,
como a la
modalidad de
trabajo que
desarrollan.
Así, han
tomado como
muestras
municipios
de Almería,
La Coruña,
Lérida,
Zamora y
Ciudad Real.
Fuente de
los datos:
Europa Press
-
(08/07/2009)