El nuevo catálogo de patologías
susceptibles de ayuda estará listo después del verano.
El mobbing o acoso moral en
el trabajo no se incluirá en la lista de nuevas enfermedades
laborales que están elaborando los ministerios de Trabajo y
Sanidad en colaboración con los agentes sociales. Así lo
confirmaron fuentes del departamento que dirige Jesús
Caldera, que indicaron que la dificultad para diagnosticar
los casos de este tipo es una de las razones de la exclusión
de este nuevo fenómeno social del listado.
La relación de nuevas patologías susceptibles de un
subsidio inmediato estará rematada después del verano. La
modificación del catálogo de enfermedades laborales (el que
está en vigor data de los años setenta) era uno de los
compromisos del anterior Gobierno popular.
La primera mesa de negociación laboral convocada por el
nuevo Ejecutivo socialista heredó dicha promesa, convertida
ahora en una de las prioridades de la reforma laboral
propugnada por Jesús Caldera.
Falta de método
Diferentes colectivos, entre ellos la Asociación Gallega
contra el Acoso Moral en el Trabajo, demandan la inclusión
del mobbing dentro del catálogo
de enfermedades laborales para poder optar a una compensación
por los perjuicios sufridos. Pero su petición no prospera.
Sindicatos y Administración coinciden en que no existe un método
general de evaluación o valoración de la existencia de este
tipo de acoso.
Tampoco existe una estadística fiable del número de casos
de estas características que se dan en Galicia o en España.
El secretario de la asociación gallega, Antonio París,
indica que su colectivo tiene contabilizados actualmente una
docena que se están tramitando en los juzgados de lo social
(a excepción de dos que están abiertos por la vía penal),
pero estos son sólo el 5% de los que existen en toda la
comunidad.
Buena parte de los afectados recurren a la vía judicial para
solucionar su problema. Fuentes de Trabajo insisten en que la
empresa puede prevenir este tipo de situaciones una vez se
ponen en conocimiento de la dirección de la empresa para la
que se trabaja.
Los empleados que supuestamente estén sometidos a acoso
laboral, explican esas mismas fuentes, deben comunicarlo al
servicio de prevención de riesgos laborales de su compañía
y de los sindicatos.
En el caso de que los funcionarios de ese departamento no
intervengan, pueden pedir a la Inspección de Trabajo un
dictamen para que los inspectores de este departamento
realicen un peritaje del caso antes de llegar a la vía
judicial.
Fuente de los datos: La voz de Galicia - 30/07/2005