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Hasta
septiembre han fallecido trece personas, frente a las 21 del año
pasado.
Los accidentes mortales en el trabajo en la provincia de
Málaga se han reducido un 38,1% en los nueve primeros meses
del año. El trágico saldo de 13 muertes laborales es, cuando
menos, mejor que las 21 que se registraban en las mismas
fechas de 2004. En Andalucía, por contra, la cifra de muertos
ha bajado muy poco: de 118 a 112.
Los datos fueron ofrecidos ayer en Málaga por el consejero
andaluz de Empleo, Antonio Fernández, que destacó la caída
del 50% en los accidentes mortales en el sector de la
construcción, tradicionalmente el más cruento y
problemático de la provincia. Si el año pasado se habían
registrado por estas fechas 12 fallecimientos (muchos de ellos
a causa de sepultamientos ocurridos tras el corrimiento de
zanjas), este año el número de víctimas mortales se queda
en 6.
Fernández, que inauguró en el Palacio de Ferias las segundas
Jornadas Técnicas Bienales sobre Riesgos Laborales, valoró
esta tendencia, aunque reconoció que el problema persistirá
"con que se produzca una sola muerte".
Otros sectores también registraron descensos en esta macabra
lista; la industria pasó de 4 a 2 y los servicios, de 5 a 3,
mientras que la agricultura y la pesca fueron los únicos con
tendencia negativa: en 2005 se han registrado ya dos muertes
frente a ninguna el año pasado.
Plan. El consejero, que estuvo acompañado por la jefa
de la Inspección de Trabajo en Málaga, Mercedes Muñoz,
recordó que el número de accidentes hasta septiembre ha sido
de 26.314, casi un 15% más que los 22.467 registrados a estas
alturas del año anterior. Sin embargo, Empleo recuerda que el
alza se debe en exclusiva al aumento de accidentes leves (de
22.467 a 25.947), ya que los graves también bajaron (de 423 a
354).
Fernández y Muñoz también se refirieron al Plan
Intersectorial contra la Siniestralidad Laboral, que en dos
años ha reducido en un 80% los accidentes en las 81 empresas
acogidas al mismo. La incidencia de accidentes se redujo en
2004 a 16,6 por cada mil trabajadores, por los 20,5 de año
anterior. La nueva fase del plan, que abarcará a 200 empresas
incluyendo subcontratas, incidirá en los accidentes en
zanjas, que el año pasado empañaron el descenso obtenido en
lo que hasta hace poco era el principal riesgo en las obras:
las caídas en altura. Dentro del plan, las 331 visitas a
obras durante el año pasado supusieron 151 requerimientos en
materia de seguridad, que se subsanaron en el 98% de los
casos.
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