El ministro de Trabajo, Jesús
Caldera, ha visitado esta mañana las obras de la autovía
del Mediterráneo en Torrecuevas, donde ayer perdieron la
vida seis trabajadores al desplomarse una estructura metálica
usada para la construcción de un viaducto. Allí ha dicho
que los indicios apuntan a que el siniestro se pudo deber a
la “fatiga de los materiales” o a un “fallo técnico”.
No obstante, ha dicho que hay que ser “prudente”,
recordando que hay tres investigaciones en marcha –la de
Fomento, la judicial y la de la Inspección de Trabajo- que
determinarán las causas. También ha asegurado que la
cadena de subcontrataciones entre empresas no merma la
responsabilidad de la empresa adjudicataria y que el
Gobierno trabaja para que estas cadenas no afecten a la
precariedad laboral.
Tras visitar las obras,
Caldera ha concedido una entrevista al programa Hoy por hoy
de la Cadena SER. Sobre las causas del siniestro, el
ministro ha querido ser cauto, por lo que ha reiterado que
éstas no se conocerán con certeza hasta que acaben las
tres investigaciones que se han puesto en marcha: la de
Fomento –“que ha ordenado paralizar las obras de todo el
tramo”-, la judicial –que ha ordenado paralizar las
obras en el punto del accidente- y la de la Inspección de
Trabajo. En todo caso, ha aventurado que, tras los datos
recabados sobre el terreno, “no lo puedo asegurar, pero
todo apunta a un fallo técnico o en la resistencia de los
materiales”.
En todo caso, ha dicho que
no hay “ninguna denuncia” contra la empresa que
realizaba las obras -la portuguesa Douro Montemuro- y que
“aparentemente” se cumplían las “normas sobre
accidentes laborales”. Una vez más, se ha remitido al
resultado de las investigaciones en este punto.
Cadena de
subcontratas
Caldera ha descartado que
el hecho de que se produzcan, en esta y en otras obras,
cadenas de subcontrataciones –el conjunto de empresas
adjudicatarias la encargó a una empresa que a su vez la
subcontrató a otra- supongan un “descontrol” que
favorezca el que se produzcan accidentes. Caldera ha
subrayado que “la responsabilidad es siempre de la empresa
principal”, aunque ésta la subcontrate a otra y que esa
responsabilidad es “solidaria”, es decir, que si la
empresa a la que se subcontrata no se puede hacer cargo de
la tarea, es la empresa principal la que debe responder.
“Otra cosa es que la cadena de subcontrataciones puede
afectar a la precariedad de los trabajadores o que estos
tengan menos formación”. No obstante, ha señalado que en
este caso, los trabajadores portugueses fallecidos cobraban
“por encima de la media” del sector, lo que indica que
se trataba de empleados con la formación adecuada.
Caldera ha querido señalar
que el Gobierno del que forma parte “intenta que la cadena
no afecte a la precariedad y de que se cumplan las medidas
de formación y seguridad” pertinentes sin merma de la
seguridad. “Es lo que este Gobierno ha propuesto” a los
agentes sociales en la negociación de la reforma laboral
que tiene en marcha. Según el ministro, “la política del
Gobierno en cuanto a accidentes laborales se adoptó de
acuerdo con los empresarios y los sindicatos” y que desde
que Gobierna el PSOE, se han “aumentado los fondos para la
prevención de riesgos laborales”, lo que ha supuesto que
la siniestralidad no haya aumentado en los años de Gobierno
socialista pese a que hay un “millón más” de
trabajadores. No obstante, ha señalado que eso no le
“consuela”, porque se trata de una “tarea que debe ser
sostenida”.
Muerte por
impacto violento
Los forenses, que han
realizado las autopsias a los seis trabajadores muertos en
el viaducto granadino, han determinado que las muertes se
debieron a "un shock hipobolémico debido a un impacto
violento que generó lesiones mortales de necesidad".
Así lo ha explicado la directora del Instituto de Medicina
Legal de Granada, María Dolores Calvo.
Calvo ha añadido que tres
de las familias de los fallecidos portugueses, naturales de
Paredes, al Norte del país, ya han sido localizadas, pero
aún se desconoce si se trasladarán a Granada o esperarán
la repatriación de los cuerpos, situación que también se
repite con la víctima mortal española, Eduardo Ayaso
Sobrido, natural de Ribeira (La Coruña). Los demás
fallecidos, todos portugueses, han sido identificados como
Paulo Machado Fernández, Marcio Ferreira Meneses, Antonio
Francisco Albes Barros, Francisco Silva Soares y Joaquín
Pacheco Morreira.
Fuente de los datos:
ELPAIS.es - Madrid - 08/11/2005