El
Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía acordó hoy
sancionar con 300.506 euros a la Unión Temporal de Empresas
Abdalajís, que construye uno de los túneles del AVE Córdoba-Málaga,
por infringir la normativa de riesgos laborales en la explosión
de gas metano que hirió a cinco trabajadores el 24 de mayo de
2004.
Según explicó en rueda de
prensa el portavoz del Ejecutivo andaluz, Enrique Cervera, la
Junta considera que la UTE encargada de la construcción del túnel
ferroviario de Abdalajís Este, en el término municipal de
Alora (Málaga), cometió una infracción "muy
grave" de la normativa de prevención de riesgos
laborales y seguridad minera.
De acuerdo con el expediente
sancionador, en este caso "se incumplió la obligación
de que el director facultativo comunicase a la autoridad
minera la presencia de gases inflamables en una explotación
calificada de primera categoría", al tiempo que "no
se adoptaron las medidas de prevención de riesgos laborales
que exige el Reglamento General de Normas Básicas de
Seguridad Minera, ni la empresa acreditó la formación y la
información suficiente de sus trabajadores acerca de las
medidas preventivas aplicables".
El suceso tuvo lugar el 24 de
mayo de 2004 a primera hora de la mañana, antes de que se
llevara a cabo el relevo del turno de la noche, y resultaron
heridos cinco trabajadores --entre ellos el jefe de obra-- que
presentaron heridas, contusiones y quemaduras, mientras que
otros tres padecieron daños psicológicos.
A causa de la explosión, los
trabajos en el túnel del AVE estuvieron paralizados varias
semanas, mientras se procedía a la ventilación de toda la
zona mediante unas bombas que comenzaron a funcionar el mismo
día del accidente y se controlaban los niveles de gas metano.